Artículos recientes Artículos recientes Artículos recientes Artículos recientes Artículos recientes    
Consultoría Artículos recientes
Artículos recientes

Stieg Larsson

Artículo de EL MUNDO

Artículo de EL PAÍS. LYNGH

Reflexión para compartir (mi dirección electrónica, en la pág. principal):

Uno de los foros en donde hoy se puede mirar mejor para conocer el imaginario social de muchos hombres españoles es en los comentarios que vierten sin límite de tiempo -es lo que tiene su falta de corresponsabilidad: su ocio les permite dar rienda suelta a su libertad de expresión- en los periódicos digitales. No hay información sobre la prostitución, que recoja alguna posición contra la reglamentación, que no conciten los más variados comentarios a favor de tener a cuantas más mujeres prostituidas a su disposición, mejor. Parapetados tras el anonimato, expresan, sin atisbo de vergüenza, lo que opinan sobre las mujeres y sobre quienes nos posicionamos por la igualdad.

¿No hay mujeres que contraargumenten? Muy pocas; unas porque les están haciendo la comida; otras, porque creen que no merecen su tiempo; y otras porque lo hacemos desde aquí.

 

POR QUÉ LA PROSTITUCIÓN PERJUDICA A                                   TODAS LAS MUJERES

 

 

-Por qué la solución que “ven” unas pocas prostitutas (las que dicen que quieren ser lo y que, sintiéndose discriminadas respecto al resto de trabajadoras, piden la reglamentación de la prostitución) PERJUDICA  a todas las mujeres;

 

  1. Si por voluntad* las prostitutas RECIBEN DINERO por ALQUILAR SU CUERPO a los hombres.
  2. Pero las leyes CASTIGAN a aquellos que agreden sexualmente  a una mujer en contra de su voluntad (el cuerpo de las mujeres les pertenece a ellas; y su sexualidad, también).
  3. ¿Qué mensaje se envía a la sociedad acerca de la voluntad de las mujeres, de TODAS las mujeres? Las mujeres, cuando les conviene, COBRAN por tener sexo; cuando no les conviene, DENUNCIAN.  Corolario: No hay por qué tomar en serio la voluntad que manifiestan las mujeres.
  4. Este argumento mina, erosiona, lesiona, subvierte el PODER DE DECISIÓN DE LAS MUJERES y tiene efectos perversos sobre sus vidas.

 

-La solución de la reglamentación o legalización de la prostitución que, supuestamente beneficia a unas pocas y que creen que resolvería sus problemas, no es éticamente defendible porque perjudica el estatus de todas las niñas, jóvenes y mujeres.

 

 

* Facultad de decidir y ordenar la propia conducta.

 

 
 

 

 
 
 

Pilar López Díez © 2006